| Una leyenda antigua narra que las islas del archipiélago toscano fueron, en origen, gemas preciosas del diadema de Venus, nacido de las olas del mar Tirreno. La joya se rumpió y las gemas cayeron en un mar maravelloso y todavía lo adornan con sus incomparable belleza.
La más grande de esas “gemas” es la isla de Elba, lugar de extraordinaria belleza que con sus puertos, las pinedas, los pueblos de pescadores y las playas, se refleja en el agua transparente del Tirreno.
Capoliveri y la playa “dell’Innamorata”
La playa bonita “dell’Innamorata” devino celébre por medio de un acontecimiento que occurrió en 1534. En ese año, los piratas de Khayr-Ad-In, el tristemente célebre Barbarossa, secuestraron el noble Lorenzo. En el desesperado intento de seguirlo, su novia Maria, se arrojó desde la roca y murió en el mar. Con una fiesta espectacular, cada año el 14 de Julio, Capoliveri vuelve a proponer el trágico acontecimiento. La celebración empieza por la tarde y acaba por la noche con la legendaria zambullida de una chica desde el mismo escollo, en una coreografía muy sugestiva.
El pueblo, gracias a sus posición geográfica, presenta un clima agradable, en particular durante el verano. Además, en perfecta armonía con el cuadro global, ofrece al visitante una cocina sencilla y genuina.
La leyenda narra que San Guglielmo de Malavalle, patrón de Castiglione della Pescaia, derrotó un terrible dragón que infestaba el campo circunstante y vivió como un ermitaño comiendo sólo raíces y rogando hasta su muerte que sobrevino el 10 Febrero de 1157. En la iglesia de San Andrea se guarda una costilla del dragón matado. El pueblo está circundado por un monasterio fortaleza construido alrededor del siglo XVI.
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